El fútbol mendocino sumó otro capítulo de orgullo con la presencia de Cristian Navarro (asistió a Darío Herrera) en la final de la Copa Libertadores 2025, donde Flamengo se impuso 1-0 ante Palmeiras y se consagró campeón de América.
El asistente, nacido en San Martín, dialogó con Minuto 91 y compartió sensaciones, análisis y sueños tras una experiencia inolvidable.
Un partido "soñado" para la terna arbitral
Navarro no ocultó su emoción por haber sido parte del encuentro definitorio. "Fue una final soñada para nosotros los árbitros. Es algo que buscaba, que no lo esperaba, aunque uno siempre trabaja para estar".
"Se enfrentaron dos equipos que se conocen mucho y que son muy buenos. Dentro del campo, se vivió un partido aguerrido", agregó del duelo del último sábado.
La polémica y la decisión arbitral
La final dejó una acción discutida que rápidamente se viralizó en las redes (plancha de Pulgar). Sin embargo, Navarro fue contundente en su explicación. "Sobre la polémica, entendemos que es amarilla. Es una falta en donde la imagen quizás es más fuerte, pero hay que entender cómo se da la jugada", afirmó.
Y agregó una postura firme: "Seguimos sosteniendo que no era una falta para roja".
Preparación, análisis y profesionalismo
El asistente mendocino destacó el trabajo previo del equipo arbitral: "Estudiamos a los equipos. Nos preparamos de la mejor manera, ya sea de forma individual o colectiva".
Según relató, cada partido internacional requiere una lectura minuciosa de estilos, tendencias y comportamientos para minimizar errores y anticipar situaciones dentro del campo.
El presente del arbitraje argentino y un sueño mundialista
Navarro también habló de su crecimiento personal y profesional. "Me están pasando cosas muy lindas. Es una carrera hermosa. El sueño sería estar en un Mundial de mayores".
La exposición y las redes sociales
Respecto a la presión mediática, Navarro fue realista: "Siempre los árbitros han estado expuestos. Hay que entender que hoy las redes exponen todo un poco más. Pero siempre fue así".
Finalmente, aseguró que el equilibrio emocional termina siendo clave: "Cuando uno llega a la casa se desconecta de todo".

