La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) tomó una decisión drástica y determinó la eliminación de Independiente de la presente edición de la Copa Sudamericana. El fallo, que causó un fuerte impacto en el fútbol argentino, se debe a los graves incidentes que se produjeron durante el partido de vuelta de los octavos de final frente a Universidad de Chile.
A puertas cerradas
Como resultado de la sanción, el equipo chileno es el que avanza a los cuartos de final para enfrentarse a Alianza Lima. Además, Conmebol dictaminó que este encuentro se jugará a puertas cerradas y en el estadio de Coquimbo, como medida disciplinaria.
El partido, que se jugaba en el estadio Libertadores de América, fue suspendido al inicio del segundo tiempo cuando el marcador estaba igualado 1-1. Con ese resultado, la U de Chile ya se encaminaba a la clasificación, ya que había ganado el partido de ida 1-0.
El descargo de Independiente y el veredicto de Conmebol
Ambos clubes, Independiente y Universidad de Chile, presentaron sus respectivos descargos ante el Tribunal Disciplinario de la Conmebol. El presidente de Independiente, Néstor Grindetti, responsabilizó directamente a los hinchas del club chileno, argumentando que ellos fueron quienes iniciaron los disturbios, destrozando instalaciones del estadio y arrojando objetos a la tribuna local.
La directiva de Independiente solicitó que, en lugar de ser eliminados, se les otorgara la clasificación o, en su defecto, que el partido se reanudara en una cancha neutral. Sin embargo, el Tribunal desestimó el pedido y ratificó la eliminación de Independiente, poniendo fin a su participación en el torneo continental.