Violencia

Conflicto entre barras bravas de Independiente: ¿qué está pasando?

Dos facciones se enfrentaron en la sede social. Si bien la situación no pasó a mayores, se teme por las consecuencias.

Por Ciudadano.News

Barra de Independiente, — Foto: NA

David Caña, uno de los principales líderes de la facción disidente de la barra brava de Independiente, se presentó en la sede social del club con una provocación directa hacia Mario Nardalich, el actual jefe de la barra oficial del ´Rojo´. A pesar de la tensión generada, el altercado no pasó a mayores, pero dejó en evidencia el creciente conflicto entre los grupos rivales.

Enfrentamientos dentro y fuera del campo

Mientras el equipo de Independiente disfruta de un arranque positivo en el Torneo Apertura de la Liga Profesional, con dos victorias consecutivas ante Sarmiento de Junín y Talleres de Córdoba, en las tribunas la situación es muy diferente. Las facciones enfrentadas por el poder de la hinchada del club están desbordando la pasión futbolera, generando un ambiente tenso tanto dentro como fuera del estadio.

El punto de quiebre: violencia en las tribunas durante el partido contra Unión

La disputa entre las facciones se hizo más evidente durante la victoria de Independiente por 3-0 ante Unión de Santa Fe el pasado 5 de noviembre. En la tribuna Sur Alta, anteriormente conocida como el sector visitante, el grupo disidente La Gloriosa Banda de Independiente (LGBDI) comenzó a arrojar objetos hacia la tribuna Baja, donde se encontraba el grupo oficial "Somos Nosotros", liderado por César 'Loquillo' Rodríguez. En sus inicios, este grupo había sido ajeno a las facciones principales, pero con el tiempo se alineó con el sector oficial.

Mientras la facción disidente agredía con objetos a la tribuna baja, comenzaron a cantar consignas desafiando a los "dueños de la hinchada" y los invitó a pelear fuera del estadio. Ante la provocación, el grupo oficial decidió descender de los paravalanchas y salir del estadio para enfrentar a sus rivales, pero la intervención policial logró contener la situación antes de que se desatara una pelea mayor, mientras el partido seguía su curso.

Incidente en Montevideo: demora en el inicio del partido por otro choque entre facciones

El 18 de enero, en la ciudad de Montevideo, Independiente se enfrentaba a Defensor Sporting de Uruguay. La tensión volvió a escalar cuando las facciones disidentes, con el respaldo de la barra brava de Nacional, llegaron primero y tomaron la tribuna popular destinada a los hinchas del 'Rojo'. Cuando LGBDI se encontró con la facción oficial, se desató una nueva batalla en las gradas, lo que provocó una demora de 30 minutos en el inicio del partido. Finalmente, los disidentes lograron quedarse con la tribuna popular, obligando a los oficialistas a mudarse a las plateas.

Este incidente fue captado por las cámaras de televisión y generó una fuerte reacción de las autoridades de seguridad bonaerenses, quienes decidieron aplicar derecho de admisión a los disidentes e instaron a la dirigencia de Independiente a advertir a los barras bravas oficiales para evitar futuros enfrentamientos.

La confrontación llega a la sede del club

El viernes pasado, la tensión alcanzó un nuevo pico cuando David Caña, uno de los líderes de la facción disidente, se presentó solo en la sede social de Independiente, en la Avenida Mitre 470, en Avellaneda. Allí, Caña se acercó a Mario Nardalich, el líder de la barra oficial, con una provocación directa: lo invitó a pelear a golpes de puño en la esquina del establecimiento.

Caña no solo lanzó la amenaza, sino que también escupió en la cara de Nardalich en dos ocasiones mientras filmaba el incidente, grabando a Nardalich junto a otros tres miembros de la hinchada, que se encontraban presentes en ese momento con indumentaria de equipos rivales como Huracán, Almirante Brown y Barracas Central. A pesar de la agresión, Nardalich no respondió y mantuvo la calma en todo momento.

El futuro de la barra brava: una lucha por el control

El enfrentamiento entre las facciones disidentes y oficiales de la barra brava de Independiente parece lejos de resolverse. Con la tensión palpable tanto en las gradas como fuera de los estadios, los próximos encuentros del club podrían ser escenario de nuevos choques entre estos dos grupos que luchan por mantener el control de la hinchada. La situación sigue siendo delicada y las autoridades deberán tomar medidas para evitar que estos conflictos afecten aún más al ambiente del club.