Los Milwaukee Bucks demostraron su jerarquía y derrotaron a Oklahoma City Thunder por 97-81 en la final de la NBA Cup 2024, disputada en el T-Mobile Arena de Las Vegas.
El griego Giannis Antetokounmpo fue el gran protagonista del encuentro, liderando a su equipo con un impresionante triple-doble: 26 puntos, 19 rebotes y 10 asistencias, actuación que le valió el premio al MVP del partido.
El Thunder, conocido por su energía y juventud, comenzó con un ritmo arrollador, tomando la delantera en el primer cuarto. Sin embargo, Milwaukee mostró templo y cerró el inicial a solo un punto de diferencia. En el segundo cuarto, los Bucks lograron inclinar ligeramente la balanza a su favor con un ajustado 24-22, reflejo de un trámite parejo en la primera mitad.
Un tercer cuarto decisivo
El silencio del partido llegó en el tercer período, donde los Bucks impusieron su experiencia y su sólida defensa, dejando a Oklahoma en apenas 14 puntos. Aprovechando las oportunidades en ataque, Milwaukee desarrolló una distancia que sería irremontable. Con el marcador bajo control, los dirigidos por Doc Rivers administraron el ritmo en el último tramo y aseguraron el título sin mayores sobresaltos.
Damian Lillard, una de las figuras incorporadas para reforzar al equipo esta temporada, complementó de manera brillante a Giannis. Lillard, quien llegó a Milwaukee con la meta de sumar títulos a su carrera, tuvo un papel crucial con su capacidad para anotar desde el perímetro. Los Bucks cerraron su participación en el torneo de forma invicta, repitiendo el logro de Los Angeles Lakers en la edición inaugural de la NBA Cup.
Oklahoma: puntería errática desde la larga distancia
Pese a las destacadas actuaciones individuales de Shai Gilgeous-Alexander (21 puntos), Jalen Williams (18) e Isaiah Hartenstein (16), Oklahoma no pudo imponerse debido a su falta de eficacia en el tiro exterior. El equipo terminó con un bajo 15,6% en triples (5 de 32 intentos), una estadística que resultó determinante en un básquet moderno tan dependiente del juego perimetral.
Milwaukee, por su parte, superó la ausencia del alero Khris Middleton, quien no pudo jugar debido a una enfermedad. El equipo suplió su baja con un desempeño colectivo sobresaliente, comandado por sus dos grandes figuras: Antetokounmpo y Lillard.
La final contó con la presencia de grandes leyendas deportivas como Michael Phelps, Ray Allen y Oscar Robertson, quienes presenciaron el triunfo de Milwaukee. Además del trofeo, cada jugador campeón se llevó un premio de 514.000 dólares, cerrando una jornada histórica para los Bucks.
Con este impulso, Giannis y compañía apuntan ahora a repetir la hazaña de 2021 y luchar por el anillo de campeón de la NBA. Actualmente, Milwaukee ocupa el quinto lugar en la Conferencia Este con un récord de 14 victorias y 11 derrotas.
Por su parte, Oklahoma lidera la Conferencia Oeste con un imponente registro de 20 triunfos y solo cinco caídas, colocándose como uno de los equipos más consistentes de la liga, junto a Cleveland Cavaliers y Boston Celtics.