Franco Colapinto, una de las promesas del automovilismo argentino, compartió en una entrevista con la televisión española cómo fue dejar su casa a los 14 años para perseguir su sueño de llegar a la Fórmula 1.
El piloto, que actualmente compite en la Máxima, relató su experiencia con humor y honestidad en el famoso programa El Hormiguero, donde también se permitió bromear sobre sus limitaciones para estacionar.
El sueño cumplido
En la entrevista, Colapinto no ocultó la emoción de haber alcanzado la Fórmula 1, un objetivo que persiguió desde su niñez. "Era mi sueño desde muy chico, trabajamos mucho para esto. Mis managers me encontraron en la Fórmula 4 en España, y nuestro sueño en común siempre fue llegar a la Fórmula 1".
El desafío de vivir solo en Italia
El camino hacia el automovilismo profesional no fue fácil para Colapinto, quien dejó su hogar en Argentina a los 14 años para mudarse solo a Italia. "Fue un caos, pero valió la pena. Irme a 12 mil kilómetros de distancia sin saber el idioma fue un delirio total. No sabía ni cocinar ni lavar la ropa. Fue muy duro".
Anécdotas de una vida improvisada
El argentino también compartió momentos divertidos de su adaptación a la vida en solitario, como su peculiar forma de cocinar. "Hacía arroz en la pava eléctrica porque no sabía cómo usar la cocina. Era un desastre", recordó entre risas. "Estaba flaquito porque no comía mucho, era todo muy básico. Sabía cortar frutas y poco más".
El futuro en la Fórmula 1
Finalmente, el joven piloto no dudó en hacer humor cuando le preguntaron sobre su salario en la Fórmula 1: "Todavía no me pagan, así que estoy medio pobre. Hago lo que puedo".
Colapinto, que sigue preparándose para el Gran Premio de Estados Unidos el próximo 20 de octubre, dejó en claro que, a pesar de las dificultades, el sacrificio ha valido la pena y su determinación sigue intacta en el camino hacia el éxito en la Fórmula 1.