El cierre del calendario 2025 de la Fórmula 1 dejó un sabor amargo para el automovilismo nacional y un desahogo necesario para su protagonista. Franco Colapinto concluyó su año con Alpine sin haber logrado sumar unidades, una realidad frustrante que el propio piloto resumió con una frase contundente ante la prensa: "Gracias a Dios ya terminó este año". Tras la última carrera, donde volvió a sufrir la falta de ritmo del monoplaza y problemas crónicos en la clasificación, el argentino hizo un balance honesto sobre las dificultades deportivas que marcaron su campaña.
Una temporada cuesta arriba
Los números fríos reflejan la complejidad del desafío que enfrentó el pilarense. Colapinto culminó en la posición 20° de la tabla general, convirtiéndose en el único piloto de la parrilla completa que no sumó puntos, compartiendo esa estadística solo con el australiano Jack Doohan, quien apenas disputó las primeras seis fechas. En la despedida del año, cruzó la meta nuevamente en el fondo del pelotón, finalizando por detrás de su compañero de equipo, el francés Pierre Gasly, evidenciando las falencias del auto que lo condicionaron, especialmente en las qualys.
Pese a los resultados adversos y a que el rendimiento estuvo por debajo de las expectativas, el piloto rescató la fortaleza del grupo humano en los momentos críticos. "Me quedo con un equipo que no se rindió a pesar de los resultados malos. Es muy importante eso y nos prepara para cuando vaya mejor", destacó. Con la mirada puesta en el futuro, Colapinto apuesta a que la experiencia adquirida y la unión del equipo sean los cimientos para revertir la historia y buscar revancha en la próxima temporada.