La final femenina de Roland Garros tenía todo para ser un gran espectáculo, enfrentando nada menos que a las número 1 y 2 del ranking, la estadounidense Coco Gauff y la líder de la clasificación, la bielorrusa Aryna Sabalenka. Y el partido cumplió con las expectativas, y tras tres emocionantes sets, con un marcador de 6(5)-7(7); 6-2 y 6-4, la estadounidense levantó su primer trofeo en el único Grand Slam que se disputa en polvo de ladrillo.
Gauff dio vuelta una final increíble, tras un inicio donde Sabalenka arrancó de la mejor forma posible. La bielorrusa impuso su potencia desde el fondo de la cancha y se llevó el primer set en un ajustado tie-break por 7-6 (7-5). El resultado parcial le dejó la sensación de tener bajo control el partido definitorio, pero Gauff no se dio por vencida.
Pero el segundo set ya iba a ser otro cantar. La estadounidense de 21 años reaccionó con gran determinación. Mostró mayor precisión con su servicio, se adueñó de los peloteos largos y empezó a desestabilizar a Sabalenka. Con un juego más agresivo y sólido desde el fondo, Gauff se llevó un contundente 6-2 que igualó el partido.
En el tercer set ya la batalla no solo estaba en los golpes, sino en un duelo mental de determinación y resistencia que dejó momentos notables, donde Gauff fue capaz de mantener su concentración, resistir la presión de Sabalenka y aprovechar los errores no forzados de su rival. Así llegó un quiebre clave en el noveno juego, para colocartes 5-4 y luego sacar para cerrar el encuentro con autoridad, sellando el 6-4 definitivo y liberando toda su emoción.
Además del título de los mosqueteros, su segundo de este orden en su carrera tras el US Open de 2023, esto representa un momento de inflexión en la carrera de Coco Gauff, y la la consolida con el segundo lugar del ranking y como una de las grandes protagonistas jóvenes del circuito WTA, con un presente brillante y un futuro aún más prometedor.

