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El "infierno" de ser el segundo piloto de Max Verstappen: la cruda confesión de Checo Pérez

En una reveladora charla, el mexicano no se guardó nada y contó que desde el primer contacto con la directiva de Milton Keynes, las cartas estuvieron sobre la mesa.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

5 Enero de 2026 - 17:46

Checo apuntó contra Red Bull y no se guardó nada.
Checo apuntó contra Red Bull y no se guardó nada.

5 Enero de 2026 / Ciudadano News / Deportes

La Fórmula 1 es, por definición, el pináculo de la competición, pero tras las puertas del garaje de Red Bull Racing, la gloria tiene un precio que pocos están dispuestos a pagar. Sergio 'Checo' Pérez, quien tras cuatro intensas temporadas se prepara para liderar el ambicioso proyecto de Cadillac en 2026, ha decidido romper el silencio sobre lo que ocurre cuando compartes telemetría con el piloto más dominante de la era moderna.

En una reveladora charla en el Cracks Podcast, conducido por Oswaldo Trava, el mexicano no se guardó nada: "Ser compañero de Max en Red Bull es el peor trabajo que hay en la Fórmula 1".

El "proyecto Max": Un equipo con un solo norte

Desde el primer contacto entre Pérez y la directiva de Milton Keynes, las cartas estuvieron sobre la mesa. La honestidad de Christian Horner, exdirector del equipo, fue brutalmente transparente: el equipo no buscaba una rivalidad interna, buscaba un escudero para su diamante en bruto.

"La primera vez que me siento con Christian me dice: 'Vamos a correr con dos coches porque tenemos que correr con dos coches, pero este proyecto fue creado para Max, él es nuestro talento'", confesó Pérez. 

Esta estructura vertical explica por qué, históricamente, talentos como Pierre Gasly o Alex Albon sucumbieron ante la presión de una escudería que no tolera que el segundo piloto eclipse al primero.

El costo de la velocidad: "Si era más rápido, era un problema"

Para Checo, el conflicto no era la falta de talento, sino el exceso del mismo. El piloto tapatío reveló que la armonía en el equipo dependía de que se mantuviera un paso por detrás del neerlandés. Según sus palabras, se generaba un "ambiente muy tenso" cada vez que sus tiempos en pista superaban a los de Verstappen, convirtiendo el éxito personal en un conflicto institucional.

El misterio de Barcelona 2023: ¿sabotaje técnico o evolución selectiva?

Uno de los puntos más críticos de la trayectoria de Pérez en Red Bull fue el Gran Premio de España en 2023. Hasta ese momento, el campeonato estaba al rojo vivo, con ambos pilotos repartiéndose victorias y pole positions. Sin embargo, de la noche a la mañana, el rendimiento del mexicano se desplomó.

"En 2023, empiezo a pelear el campeonato con Max. Gana él una carrera, yo otra... estábamos muy parejos. Cuando llegamos a Barcelona, de estar peleando un segundo por vuelta, ya estaba más lento, o sea, ya no controlaba yo el coche", subrayó Pérez. 

Esta declaración alimenta la teoría de que las actualizaciones del monoplaza se diseñan exclusivamente para el estilo de conducción de Verstappen, el cual prefiere un eje delantero extremadamente sensible que resulta ingobernable para el resto de la parrilla.

Un balance agridulce en cifras

A pesar de las turbulencias y el desgaste psicológico, el paso de Checo por la escudería austríaca dejó números que lo consolidan como el mejor compañero que ha tenido Max:

  • 2023: Subcampeón del mundo de pilotos.
  • 2022: Tercer puesto global.
  • Títulos de Constructores: Pieza clave en la obtención de los campeonatos para Red Bull tras años de sequía.

Valteri Bottas y Checo Pérez, dos viejos conocidos de la máxima categoría que volverán a tener rodaje a nivel internacional/ Fuente: Cadillac
Valteri Bottas y Checo Pérez, dos viejos conocidos que volverán a tener rodaje a nivel internacional/ Fuente: Cadillac

De la sombra de Red Bull a la luz de Cadillac en 2026

El futuro de Sergio Pérez luce radicalmente distinto. Su incorporación a la nueva escudería Cadillac para la temporada 2026 representa no solo un nuevo comienzo, sino la oportunidad de aplicar la resiliencia adquirida en "el peor trabajo del mundo".

"Aprendí mucho en Red Bull. Aprendí a valorarme en las circunstancias en las que estaba, a sacarle el mayor provecho posible a todo", concluyó el piloto de 35 años. Con la experiencia de haber sobrevivido al ecosistema más voraz del automovilismo, Pérez se perfila como el líder natural que Cadillac necesita para irrumpir en la parrilla y demostrar que hay vida, y mucha velocidad, después de Red Bull.

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