La boxeadora argentina Celeste Alaniz, apodada "La Chucky" (18-2-0, 7 KO), ha dado un paso monumental en su carrera. Elmiércoles, en el Agora Convention Center de Bogotá, Colombia, derrotó a la local Laura Wollenmann (11-2-0, 3 KO) en el combate eliminatorio final.
Con este triunfo, Alaniz se ha ganado el derecho a ir por el título mundial mosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), actualmente en manos de la estadounidense Gabriela Fundora.
El camino hacia la cima no fue sencillo. Alaniz, quien entrena bajo la tutela de su técnico y pareja, Leandro Ledesma, ya se había enfrentado a Fundora en el pasado, sufriendo una derrota. Este nuevo enfrentamiento es, por lo tanto, la oportunidad de revancha que la fanática de Boca Juniors buscaba desesperadamente.
A lo largo de los diez asaltos pactados, la estrategia de Alaniz fue clara y efectiva. La boxeadora oriunda de Merlo mantuvo un control firme del ritmo del combate, castigando constantemente a su rival colombiana tanto al cuerpo como al rostro. Esta consistencia se reflejó en las tarjetas: si bien DeporTV reportó un 99-91, esta puntuación coincidió con la de dos de los tres jurados oficiales.
A pesar de superar a Wollenmann sin mayores inconvenientes y ganar la mayoría de los rounds, los analistas coinciden en que, para destronar a Gabriela Fundora —considerada posiblemente la mejor boxeadora del momento, peso por peso—, Alaniz deberá exhibir un nivel superlativo.
Con el objetivo ya fijado, la OMB podría ordenar el combate titular durante el primer semestre de 2026. Este nuevo desafío definirá la carrera de Alaniz, quien ahora se enfoca en pulir cada detalle para cerrar el círculo y obtener su merecida corona mundial.