La temporada de Alpine está definida, con el equipo en el fondo de la parrilla de la Fórmula 1. Sin embargo, de cara al crucial cambio de regulaciones de 2026, el directivo italiano Flavio Briatore dio una entrevista donde no usó filtros: calificó el presente como una "tortura" y le puso una exigencia sin anestesia a sus pilotos, Franco Colapinto y Pierre Gasly, para el coche del futuro: deben pelear por el podio.
"Cada domingo es una tortura": la brutal confesión de Briatore
A horas de iniciar la acción del GP de San Pablo, Briatore dejó dos reflexiones contundentes sobre el pasado y el futuro de la escudería. El italiano reconoció que, aunque el equipo se arriesgó a dejar de llevar actualizaciones al coche actual (A525) para enfocarse en el nuevo diseño, la situación se hizo insostenible:
"Esta situación es muy difícil para nosotros. No estoy acostumbrado. Hace 20 años sí lo estaba, pero ahora cada domingo es una tortura".
El directivo afirmó que es muy frustrante ver el esfuerzo de los mecánicos sin poder obtener resultados, ya que no tienen "la posibilidad de disfrutar de la carrera, de volver a casa con los puntos".
Podios o fracaso: la exigencia sobre Colapinto y Gasly
Con Pierre Gasly confirmado y Franco Colapinto a punto de ser anunciado como titular el próximo año, Briatore expuso públicamente la vara que deben superar con el monoplaza de 2026: "Quiero que estemos entre los seis primeros (en la parrilla)".
"Cuando estás sexto o séptimo, empiezas la carrera y ya hueles el podio". El líder de la escudería no dudó en señalar el fin de la estrategia de ser "turistas": "Estamos aquí para ganar. No somos turistas que vienen a dar la vuelta al mundo".
El error de 2014 que condenó al motor Renault
Briatore reveló que la raíz del bajo rendimiento actual de Alpine se gestó hace una década, con una mala decisión en el desarrollo del motor. El italiano culpó a la gerencia de Renault de 2014 por no tomarse en serio el coste de fabricar un motor competitivo con las nuevas normas de la FIA, a diferencia de sus rivales: "Todos los demás estaban invirtiendo mucho dinero".
"Estamos hablando de Mercedes, Honda y Ferrari. Renault se mantuvo como si no pasara nada", cerró. Esta herencia envenenada llevó a la drástica decisión actual: cerrar el área de fabricación de motores de Viry-Chatillon para pasar a utilizar las unidades de potencia de Mercedes a partir de 2026.
