En una final vibrante disputada en el estadio Olímpico de Sevilla, Barcelona se coronó campeón de la Copa del Rey tras vencer 3-2 a Real Madrid en tiempo suplementario.
El conjunto catalán abrió el marcador a los 27 minutos gracias a una precisa definición de Pedri dentro del área rival. Sin embargo, Real Madrid reaccionó en la segunda mitad: a los 70', Kylian Mbappé marcó el empate con un excelente tiro libre, y siete minutos más tarde, Aurelien Tchouameni puso al equipo de Carlo Ancelotti al frente con un cabezazo.
Barcelona no se rindió y, a los 82', Ferrán Torres volvió a nivelar el marcador tras un gran pase de Lamin Yamal, enviando el partido al alargue.
Cuando parecía que se iban a los penales Jules Koundé aprovechó un mal pase de Luka Madric para robar sellar el triunfo para los blaugranas con un disparo cruzado y bajo que venció a Courtois, desatando la fiesta en La Cartuja.
En el final los jugadores del Real Madrid apuntaron contra el árbitro Ricardo De Burgos Bengoetxea, quien terminó expulsando a Lucas Vázquez y Mario Rudiger.