La selección argentina de handball cayó ajustadamente por 28 a 25 ante Polonia en su debut en el Main Round del Mundial Femenino de Países Bajos-Alemania 2025. El equipo dirigido por Mariano Muñoz volvió a mostrar una notable competitividad frente a un rival europeo, demostrando por qué se ganó un lugar en la segunda fase del torneo. Sin embargo, la historia se repitió: el nivel no pudo sostenerse en los metros finales y el esfuerzo se quedó sin el premio de los puntos.
Gran primer tiempo y caída en el cierre
El inicio del partido fue una demostración de garra y calidad por parte de la Argentina. Durante veinte minutos, "La Garra" jugó un handball de alta calidad, con gran efectividad en el ataque y una defensa sólida. Este dominio le permitió irse al descanso con una ventaja mínima, pero significativa, de 15-14.
En el complemento, la Selección resistió un pasaje adverso y, con un esfuerzo tremendo, logró recuperar el terreno perdido, llegando a un empate crucial (23-23) a tan solo siete minutos del final. Lamentablemente, la eficacia de las polacas en los momentos de presión y una actuación destacada de su arquera rival marcaron la diferencia para sellar el 28-25 final.
Las palabras de Elke Karsten
Elke Karsten anotó 9 goles y se llevó con justicia el premio a la Jugadora Más Valiosa (MVP). A pesar del reconocimiento individual, su rostro tras la derrota reflejaba la frustración del equipo.
"Jugamos un muy buen partido, tengo bronca porque sé que lo tendríamos que haber ganado. Podíamos ganarlo", expresó Karsten tras el pitazo final. La jugadora destacó la actitud del grupo: "No bajamos los brazos en ningún momento y eso es lo importante".
Sin embargo, la autocrítica de la máxima referente fue directa al punto más débil que el equipo debe solucionar para seguir creciendo en esta instancia: "Nos faltó saber manejar los minutos finales, eso se gana con más partidos de este nivel", reconoció Karsten, aludiendo a la falta de experiencia en cierres de partidos de élite.
Un desafío de gigantes ante Francia
"La Garra" llegó a esta instancia tras superar a Egipto y competir de igual a igual ante potencias como Países Bajos y Austria en la fase de grupos. A pesar de este golpe, el equipo mantiene la moral alta.
El próximo desafío será el sábado, desde las 14:00 hora argentina, ante Francia, uno de los grandes candidatos al título y un rival de peso histórico. Pese a la dificultad, la Selección mantiene la confianza: "Vamos a dar batalla. Queremos llevarnos los dos puntos y terminar el Main Round con un triunfo", remarcó la referente.

