Tras una campaña que quedará marcada como un hito para la disciplina, la Selección Argentina Femenina de Futsal concluyó su participación en la Copa del Mundo con un meritorio cuarto puesto. El equipo nacional no pudo subirse al podio en la última jornada, al caer derrotado por 5-1 frente a la poderosa selección de España. El gol del honor para el conjunto albiceleste llegó a través de los pies de Silvina Espinoza, quien se encargó de descontar en un partido de alta exigencia física y táctica que marcó el cierre del sueño mundialista en tierras asiáticas.
Un torneo que marca el camino
El encuentro decisivo por la medalla de bronce tuvo lugar en el estadio PhilSports Arena, en Filipinas, con el arbitraje de la costarricense Kimberly Valverde. Argentina arribó a este compromiso decisivo luego de haber entregado todo en las semifinales, donde cayó ante Portugal, otra de las potencias europeas. Por su vereda, el seleccionado español llegaba herido tras perder su chance de título frente a Brasil por 4-1, lo que convirtió el duelo por el tercer puesto en una verdadera final anticipada entre dos escuelas de futsal de primer nivel.
Más allá del resultado final en el marcador, el balance de la actuación argentina es sumamente positivo. Haberse mantenido en competencia hasta el último día y disputar los siete partidos del certamen coloca a la Selección entre las cuatro mejores del mundo, un logro que ratifica el crecimiento exponencial del futsal femenino en el país. La "Albiceleste" se despide de Filipinas con la certeza de haber realizado una gran actuación, compitiendo de igual a igual con las ligas más fuertes del planeta y dejando una base sólida para el futuro.