El delantero de Rosario Central, Ángel Di María, salió al cruce de los comentarios que sugieren que el "Canalla" recibe ayuda de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El campeón del mundo se refirió con ironía a las sospechas y aseguró que si tuvieran favoritismo, estarían en una posición más alta en la tabla.
Revolución canalla
La llegada de Di María revolucionó el fútbol argentino e impulsó el buen inicio de temporada de Rosario Central, que se mantiene invicto en seis fechas. Sin embargo, en redes sociales se generó la sospecha de que la AFA estaría favoreciendo al club rosarino.
"Lo tomo como algo normal, a mí siempre me meten en todos los quilombos. Si tuviéramos ayuda, estaríamos primeros y no en la posición en la que estamos", afirmó Di María, quien defendió los dos penales cobrados a su favor. "No le doy importancia a eso, cada uno puede opinar lo que quiera", agregó.
Con un toque de humor, se refirió al cronograma de partidos: "Yo no tengo nada que ver, no es que llamo a Chiqui Tapia para que ponga los partidos de Central los sábados. Tampoco me gusta jugar a las cuatro y media de la tarde, a esa hora me gusta dormir la siesta".
Radiografía del fideo
Consultado sobre el nivel del fútbol argentino, el jugador de 37 años opinó: "Está muy complicado. La mayoría de los partidos terminan muy ajustados y a los delanteros les cuesta mucho convertir. La mayoría de los equipos nos juegan con cinco atrás, y eso quiere decir que nos respetan mucho". Di María considera que se ha adaptado bien, aunque acepta que no siempre las cosas salen como uno quiere. "Esto no es tenis, es fútbol y tiene que ver lo colectivo", señaló.
Finalmente, analizó el triunfo en el clásico de Rosario ante Newell's Old Boys, que se definió con un gol suyo: "Desde el primer minuto salimos a ganar. Se nos complicó por la defensa de cinco que pusieron, pero creo que el gol fue un premio a ese intento constante. Cuando volví a mi casa, volví a ver el partido y vi que en el segundo tiempo Newell's solo tuvo una situación, nada más".
El ídolo de Central concluyó con una emotiva anécdota: "Mi mamá lloró mucho, creo que todavía sigue llorando de emoción. Ella es la que más quería esto y sabía que este partido podía ser una bisagra para desbloquear mi nuevo arranque acá en Central".