La Fórmula 1 ha emitido una declaración oficial de Alerta por Calor antes del inicio del fin de semana de competencia del Gran Premio de los Estados Unidos 2025. Esta "Alerta Roja", basada en un informe del Servicio Meteorológico Oficial, prevé condiciones extremas en pista en Austin.
La medida tiene un precedente directo: el complicado Gran Premio de Qatar de 2023, donde varios pilotos sufrieron de deshidratación y agotamiento térmico, un malestar que también se extendió al personal de los equipos. En la competencia pasada, disputa en Singapur, también se advirtió sobre la situación
El protocolo de la FIA y la temperatura límite
Según lo establecido en el Artículo 26.19 del Reglamento Deportivo, la organización ha determinado que el índice de calor podría superar los 31 grados centígrados durante la carrera Sprint o el Gran Premio principal. Esta previsión es motivo suficiente para activar el protocolo de seguridad correspondiente.
La FIA busca proteger a los pilotos, mecánicos y personal de altas temperaturas que puedan desgastar su estado físico. En Austin, habrá dos carreras: la sprint el sábado y la principal el domingo, por ende la exigencia será todavía mayor que en la cita de Marina Bay.
El "dispositivo polémico" que regresa al cockpit
Con la declaración oficial de calor para el GP de los Estados Unidos, los pilotos deberán optar por una de dos medidas obligatorias:
- Chaleco Refrigerante: Podrán optar por el chaleco, que ya fue utilizado en Singapur. Todos los coches, sin importar la opción elegida, tendrán que estar equipados con el material para que los chalecos funcionen (bombas, depósito de refrigerante y el intercambiador de calor).
- Lastre Adicional: Cualquier piloto que opte por no utilizar el chaleco deberá llevar lastre adicional por un valor de 0.5 kilos.
Durante su uso en Singapur, este sistema generó comentarios diversos. Si bien la tecnología busca ayudar, los pilotos coincidieron en que aún está en desarrollo y no ofreció la refrigeración esperada durante la carrera. Esta polémica, sumada al peso del lastre, podría cambiar la estrategia de carrera de los equipos en Austin.
