La jornada del sábado en el Gran Premio de Brasil de Fórmula 1 está bajo amenaza de una catástrofe climática. La actividad en el circuito de Interlagos pende de un hilo debido a una alerta naranja emitida por el Instituto Nacional de Meteorología de Brasil, que prevé lluvias torrenciales y vientos huracanados.
La situación se agravó con la confirmación de las autoridades brasileñas: un ciclón se está formando en el sur del país y sus efectos alcanzarán la zona de São Paulo, poniendo en jaque todo el cronograma.
Alerta máxima: vientos de 100 km/h y 60mm de lluvia
La FIA y los equipos están en alerta máxima debido a los riesgos extremos. La nueva información meteorológica es contundente:
- Riesgo de Ciclón: el fenómeno meteorológico podría generar condiciones de extrema inestabilidad durante la mañana del sábado.
- Volumen de Lluvia: la zona de São Paulo podría experimentar entre 30 y 60 mm de lluvia en las próximas 24 horas.
- Vientos Huracanados: los vientos previstos en la zona de Interlagos podrían alcanzar los 100 km/h, lo que representa un peligro directo para la seguridad de los pilotos, equipos y aficionados.
El portavoz de la FIA confirmó que el pico de la tormenta se espera entre las 6 y las 9 de la mañana (hora local), justo antes de que comience la actividad en pista. En prevención, la FIA ya instruyó a los equipos a mantener los garajes cerrados fuera de la actividad para minimizar los efectos de la tormenta.
La carrera Sprint, al borde de la suspensión
La carrera Sprint del sábado, programada para las 11 de la mañana, hora local (misma hora en Argentina), es la principal víctima de esta alerta.
¿Qué opciones evalúa la FIA?
- Retraso de la carrera: existe la posibilidad de retrasar la carrera Sprint si las condiciones son inadecuadas para competir.
- Suspensión y Caos en el Cronograma: si la FIA no logra realizar el Sprint, el reglamento deportivo se convierte en una camisa de fuerza: la sesión de clasificación para la carrera del domingo no puede comenzar antes de tres horas después de la conclusión del Sprint. Esto deja una ventana de tiempo muy limitada antes de la puesta de sol.
Para otorgar puntos, la carrera Sprint debe completar al menos la mitad de su distancia prevista, con dos o más vueltas disputadas sin el coche de seguridad. Si no se cumplen los criterios, no se otorgarán puntos.
Si la situación se complica, la F1 podría revivir el caos climático del año pasado, donde se tuvo que adelantar o mover sesiones al domingo, obligando a replantear toda la agenda.

