Carlos Alcaraz sumó un nuevo trofeo a su palmarés al quedarse con el Masters 1000 de Cincinnati, torneo disputado sobre superficie dura, tras el retiro de Jannik Sinner. El italiano, líder del ranking ATP y campeón defensor, se vio obligado a abandonar cuando caía 5-0 en apenas 23 minutos de juego.
"Lo siento, Jannik", escribió Alcaraz en la cámara de televisión después de sellar el triunfo, evidenciando respeto por su rival y amigo en el circuito.
Sinner, afectado físicamente por el intenso calor
Sinner explicó que desde la jornada anterior no se encontraba en óptimas condiciones físicas. "Pensé que mejoraría durante la noche, pero empeoré. Aun así quise intentar jugar, aunque no pude soportarlo más", confesó tras la final.
El propio tenista italiano reconoció que Cincinnati fue uno de los torneos más calurosos que le tocó disputar, al punto de provocar desmayos en jugadores y espectadores. "Lamento no haber podido competir. Sé que muchos hicieron un esfuerzo para venir. Les agradezco de corazón", expresó ante el público.
Un duelo con sabor a clásico del tenis moderno
La final reeditaba una rivalidad cada vez más intensa: hacía solo un mes, Sinner había vencido a Alcaraz en Wimbledon. Esta temporada ya se habían cruzado en otras dos definiciones: Roma y Roland Garros fueron para el español, mientras que el Grand Slam británico quedó en manos del número uno del mundo.
En Cincinnati, Sinner mostró señales de debilidad desde el inicio: perdió su saque en blanco y no logró reaccionar. Alcaraz, sólido y agresivo, quebró nuevamente para colocarse 3-0 y luego 5-0. Antes de sacar para intentar descontar, el italiano pidió atención médica, aseguró que no sentía control sobre su cuerpo y decidió retirarse.
Alcaraz mira al US Open con confianza
Con este título, el murciano suma confianza de cara al Abierto de Estados Unidos, último Grand Slam del año. En un circuito cada vez más competitivo, la rivalidad entre Alcaraz y Sinner se perfila como una de las más atractivas del tenis actual, capaz de marcar una época.