Las recientes afirmaciones del comunicador Gabriel Anello, figura de Radio Mitre, encendieron una intensa polémica tras sus declaraciones dirigidas al presidente de Boca Juniors, Juan Román Riquelme. Aunque su postura crítica hacia la gestión del ídolo xeneize no es nueva, en esta ocasión el tono subió varios niveles, generando una ola de repudio en redes sociales y el ambiente futbolero.
La situación deportiva actual del club no atraviesa su mejor momento, y muchos hinchas cuestionan la conducción de Riquelme al frente del Consejo de Fútbol. Sin embargo, las expresiones vertidas por Anello han sido consideradas ofensivas, discriminatorias y cargadas de violencia verbal, lo que llevó el debate a un plano mucho más delicado.
Todo comenzó la mañana del 6 de mayo en la red social X, cuando el comunicador publicó un mensaje que anticipaba lo que más tarde repetiría al aire en su programa: "A los marrones y mentirosos no los respeto, fui muy claro. Desde que el sorete de Riquelme pidió mi cabeza, voy a hacer todo lo posible para descubrir todas sus mentiras y negocios turbios. Mi problema es personal con Riquelme. Y quédate tranquilo que todas las pruebas van mañana a la justicia. Saludos."
El posteo generó revuelo inmediato, pero lo más fuerte llegó en su editorial en Radio Mitre, donde profundizó su ataque con frases de fuerte contenido racial y clasista: "Muchachos, ya se terminó el curro del INADI. A los negros se los llama negros, a los marrones se los llama marrones y a los ignorantes se los llama ignorantes. Todo eso es Riquelme. En mi cultura, los que no van al colegio como él son negros ignorantes".
Además, Anello no se detuvo allí. Apuntó contra otros periodistas deportivos y volvió a cargar contra el exfutbolista: "No soy Martín Arévalo, ni Marcelo Nasarala, ni esos pelotudos con los que ustedes tratan. Me sobra calle y me sobran huevos. No soy anti-Boca. Soy anti-Riquelme. Respeto al club, no al negro Riquelme. Al verdulero, al burro".
Las respuestas no se hicieron esperar. Desde distintos sectores se cuestionó duramente al periodista por sus dichos, tanto dentro del universo boquense como fuera de él. Si bien existe un debate real sobre el rumbo futbolístico del club, muchos coinciden en que Anello cruzó una línea peligrosa.
Walter Krieger, abogado de Boca Juniors, se refirió al tema con claridad: "Hay cosas que determinados comunicadores no pueden decir. Uno puede tener opiniones críticas, pero cuando eso se transforma en un discurso discriminatorio, existen consecuencias legales".
El episodio sigue generando repercusiones y no se descarta que tenga derivaciones judiciales. Mientras tanto, crece la presión sobre los medios que dan espacio a discursos cargados de odio.



