Con el departamento de Lavalle como anfitrión, Mendoza vivió una de sus noches más simbólicas con la Bendición de los Frutos 2026. Bajo el lema "La mesa del vino compartido", la ceremonia marcó el inicio oficial de los actos centrales, contando con la presencia estelar de Victoria Segura Wanrold, la soberana de Guaymallén, quien acompañó el rito junto al intendente Marcos Calvente y el resto de las candidatas al trono nacional.
Tradición, fe y el brindis del vino nuevo
La puesta en escena, dirigida por Alicia Casares, transformó el escenario en un relato vivo sobre la identidad mendocina y el trabajo rural. A través de cuadros coreográficos que combinaron lo contemporáneo con el folclore, se rindió homenaje a las familias que enfrentan las inclemencias del tiempo para proteger la vid. El momento de mayor espiritualidad llegó con la procesión de la Virgen de la Carrodilla, escoltada por gauchos y cosechadores, seguida por la bendición ecuménica de los frutos.
Victoria, junto a las demás reinas departamentales, participó activamente del gesto de elevar los canastos con los frutos de la tierra, simbolizando la gratitud de todo el territorio provincial. Posteriormente, el gobernador Alfredo Cornejo cumplió con el tradicional golpe de reja, los tres impactos que representan el descanso, la gratitud y la justicia en el acuerdo entre el hombre y el suelo.
El evento cerró con un brindis que sella el compromiso con la industria vitivinícola, dejando el camino listo para los eventos venideros: el Brindis de las Reinas en San Martín y la esperada Fiesta de la Cosecha. La presencia de Guaymallén en este acto reafirma el fuerte vínculo del departamento con las tradiciones más profundas de nuestra cultura.