¿Qué esconden los túneles de Oaxaca? El descubrimiento de 1.400 años que desvela un secreto
El hallazgo de una tumba zapoteca casi intacta en el Cerro de la Cantera revela pinturas murales, figuras de guardianes y la existencia de una red subterránea que desafía la historia conocida.
Un hallazgo arqueológico sin precedentes en San Pablo Huitzo, Oaxaca, puso en vilo a la comunidad científica al revelar los secretos de los antiguos zapotecas. Esta civilización, que se autodenominaba La Gente de las Nubes, dejó tras de sí una estructura funeraria de 1.400 años de antigüedad que permite profundizar en sucultura y cosmovisión.
¿Qué esconden los túneles de Oaxaca?
Para dimensionar este descubrimiento, hay que entender que los zapotecas no fueron un grupo menor; dominaron el Valle de Oaxaca durante más de 2.500 años. Su capital, Monte Albán, llegó a ser una de las ciudades más grandes de América, con un sistema de escritura propio y conocimientos astronómicos avanzados que influyeron en toda la región mesoamericana antes del ascenso de los aztecas.
El hallazgo actual se produjo tras una denuncia por saqueo, lo que llevó a expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) a realizar una excavación de emergencia en el Cerro de la Cantera. Al ingresar al recinto, los arqueólogos se encontraron con un rostro señorial esculpido en piedra y un imponente búho con el pico abierto que custodiaba la entrada, simbolizando el tránsito de los espíritus hacia el cielo.
La tumba descubierta en el Cerro de la Cantera, San Pablo Huitzo, Oaxaca.
Para comprender la importancia de este sitio, es necesario desglosar los elementos que lo componen y que han sobrevivido al paso de los siglos:
Frescos en tonos ocre, rojo y azul que muestran procesiones de personajes cargando incienso ceremonial.
Figuras femeninas y masculinas talladas en las jambas de las puertas que representan a los antepasados.
Lápidas grabadas con inscripciones que remiten al complejo calendario de 260 días que utilizaban.
Restos de resinas aromáticas que se utilizaban en los rituales para conectar el mundo terrenal con el divino.
Arqueólogos trabajando en el inmenso búho en la entrada de la tumba zapoteca.
El misterio de las ciudades subterráneas
Más allá de la tumba principal, el equipo liderado por el investigador Marco Vigato detectó indicios de un mundo oculto bajo tierra. Utilizando radares de penetración terrestre, se identificaron cavidades y túneles que se extienden a más de 15 metros de profundidad cerca de la zona de Mitla, un lugar que los antiguos consideraban la puerta al inframundo.
Las pinturas y los murales datan del año 600 de nuestra era.
"Este es el descubrimiento más relevante de la última década por su alto nivel de conservación", afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum. Los expertos creen que estos pasadizos podrían ser incluso más antiguos que la tumba hallada, sugiriendo que los zapotecas modificaron cuevas naturales para crear una red de cámaras que aún permanece inexplorada.
Este nuevo capítulo de la arqueología y de la cultura mexicana no solo recupera objetos preciosos, sino que permite entender la resiliencia de un pueblo que, a pesar del colapso de sus grandes ciudades hacia el año 900 d.C., nunca desapareció. Hoy, sus descendientes mantienen vivas las tradiciones en Oaxaca, confirmando que el legado de la Gente de las Nubes sigue presente tanto en la superficie como en las profundidades de la tierra.