Fundada el 9 de julio de 1822 como "Sociedad Biblioteca Mendocina", la Biblioteca Pública General San Martín es un pilar cultural de la provincia. Su origen está íntimamente ligado al General José de San Martín, quien no solo impulsó su creación convencido de que la educación era la base de la libertad, sino que adquirió personalmente el solar en la zona de la Alameda donde hoy se emplaza el edificio.
El actual inmueble, una joya de la arquitectura racionalista proyectada por Aniceto Juan Puig en 1950, resguarda un patrimonio invaluable que sobrevivió incluso al terremoto de 1861. Entre sus joyas bibliográficas se destacan ejemplares que pertenecieron a Manuel Belgrano y Tomás Godoy Cruz, además de un Nuevo Testamento de 1602. Declarado Lugar Histórico Nacional en 1941, este espacio continúa siendo el custodio de la memoria y el conocimiento de todos los mendocinos.