El médico Gustavo Villar (51), de la Fundación Respirar, insiste en que la Anmat apruebe el tratamiento con nebulizaciones de ibuprofeno para combatir el COVID-19.
En diálogo con El Interactivo dio detalles de cómo atravesó su contagio y su experiencia con el fármaco inhalado: "No tuve mayores problemas y volví a saturar a valores normales, que es 98".
“Lo que hacemos, cuando indicamos tratamientos domiciliarios de ibuprofeno inhalado, es monitorear a distancia la saturación y acomodamos la cantidad de nebulizaciones de acuerdo a la gravedad", indicó.
De hecho, explicó que "no es lo mismo uno que comienza con los síntomas y tiene factores de riesgo, que el paciente que consultó tarde y llega 85 de saturación. Nosotros evitamos las nebulizaciones en esos pacientes, más con las nuevas cepas por la carga viral".
La cepa de Manaos es uno de los principales problemas de salud pública que tenemos, porque la prevalencia de la cepa aumenta en el monitoreo que hace el proyecto País", advirtió.
No obstante, frente a un sistema de salud al borde del colapso, la falta de personal especializado y la escasez de oxígeno en muchos hospitales, Villar remarcó que este tratamiento es la opción ideal para tratar la enfermedad.
"Mientras están los estudios, necesitamos una decisión de las autoridades sanitarias para que el producto llegue de manera más amplia. No es el mismo ibuprofeno que uno consigue en la farmacia, cambió la vía de administración. Por lo que es correcto que la Anmat pida más información", agregó.
Por último, el profesional dijo que "está indicado para pacientes adultos, que es el grueso que se complica. Si sos grande, sos obeso y tenés diabetes, tenés todos los números para pasarla internado".
"Las recomendaciones son ampollas que se elaboran magistralmente, este producto no se vende. No pisen ibuprofeno, porque la modificación es nanomolecular, no hagan cosas raras. La cantidad de nebulizaciones se ajusta a cada paciente”, completó.