La lucha contra la pandemia de COVID-19 ha tomado diversas metodologías en provincias y distritos, ateniéndose a la ocupación de camas UTI, velocidad de los contagios, recursos hospitalarios y demografía, entre otros factores.
En Tandil (Buenos Aires) se decidió dejar de lado el sistema de fases aplicado desde Nación y se dio paso a un programa del tipo “semáforo”.
Este lunes por la mañana, en una conferencia de prensa virtual que llevaron adelante autoridades comunales de ese distrito de Buenos Aires, el doctor Matías Tringler, vicepresidente del Sistema Integrado de Salud Pública confirmó que comenzará a regir ese sistema y que la ciudad de entrada quedará en color amarillo (hay verde y rojo, al igual que un semáforo).
“Partimos en este debut de cómo regular nuestra situación local desde un amarillo, más que nada por la alarma que se ha instalado en uno de los 57 geriátricos de la ciudad” dijo Tringler.
El sistema semáforo
Autoridades de Tandil, puntualmente el intendente de ese partido bonaerense explicó que la implementación de este nuevo sistema de fases, “no se trata de una ruptura con Provincia o Nación”.
Además detallaron que este criterio propio se define al igual que un semáforo, en tres colores: rojo, amarillos y verde. El criterio responde a los diferentes endurecimientos o flexibilizaciones que se puedan ir dando de acuerdo a la situación epidemiológica del distrito.
El parámetro del color que rija, se revisará todas las semanas. En caso de emergencia el comité sanitario puede reunirse y hacer cambios día a día. Color verde: podrán funcionar todas las actividades que hayan tenido el protocolo sanitario aprobado hasta 21 de agosto de 2020, es decir antes del retroceso de fase. Color amarillo: el factor ocupacional de las actividades mencionadas se verá reducido en un 50% respecto del autorizado al 21 de agosto de 2020. Color rojo: sólo se permitirá funcionar a las actividades determinadas como esenciales y con un horario máximo de funcionamiento hasta las 18.
El intendente Miguel Lunghi, quedó en la mira de las autoridades bonaerenses por la puesta de en marcha de este sistema, tipo semáforo.
La ministra de gobierno bonarense, María Teresa García tildó de “irresponsable” a Lunghi: “Es un momento de alto crecimiento de casos, está curva no baja. Hacer esto en el momento de crecimiento, creyendo que Tandil tiene una muralla o una burbuja que lo aisla de la realidad, es un acto de irresponsabilidad y además de tosudez porque no se puede calificar de otra manera”, dijo la funcionaria a los medios.
Según informó el municipio, el nuevo sistema se implementará "luego de un amplio acuerdo con distintos sectores representativos de la comunidad y en base a criterios científicos elaborados por el Comité de Seguimiento del COVID-19, un nuevo sistema integral para enfrentar las consecuencias de la pandemia del coronavirus, que establece claramente reglas, procedimientos y acciones que se irán adoptando en los próximos meses en el distrito".
"Estamos ante un gran acuerdo entre todos los sectores de Tandil para establecer un nuevo modelo integral, planificado, ordenado y previsible, porque sabemos claramente que durante muchos meses más deberemos convivir y enfrentarnos a esta pandemia", dijo el radical Lunghi para defenderse de sus detractores.
El objetivo del plan semáforo
En un comunicado, las autoridades de gobierno y sanitarias de Tandil, explicaron que el nuevo esquema de lucha contra la pandemia busca en primer lugar, “cuidar y reforzar la salud pública a partir de la capacidad de respuesta del sistema sanitario de la ciudad ante la pandemia; contar con un sistema local de alertas temprano y confiable; tener previsibilidad, planificación y orden para transitar los próximos meses; y disponer de criterios objetivos y precisos que conozca toda la comunidad para implementar las medidas necesarias ante la evolución y los cambios de las situaciones sanitarias”.