Debido al gran rebrote que padece Europa, Francia se someterá a un nuevo confinamiento, según anunció su presidente Emmanuel Macron.
Este será menos estricto que el de la primavera (otoño en la Argentina), ya que las escuelas y los servicios públicos permanecerían abiertos.
De esta manera, en el país galo sólo se podrá salir de casa para trabajar, recibir tratamiento o urgencias, y estará prohibido reunirse y desplazarse entre regiones excepto para el regreso de las vacaciones.
"El virus circula en Francia a una velocidad que ni las peores previsiones imaginaron", subrayó el mandatario.
Además, agregó que "el virus parece ganar fuerza a medida que las temperaturas bajan" y aceptó que los franceses han "aprendido de las insuficiencias de la primera hora".
Un 58% de las camas de los hospitales están ocupadas y se registran cada día cifras máximas de contagios, según datos oficiales.
"Si no conseguimos frenar los contagios, pronto no podremos atender a otros pacientes como víctimas de accidentes de tránsito", señaló el mandatario.
Macron refirió que las nuevas medidas servirán para proteger a los mayores, a los niños, al personal sanitario, a las personas vulnerables y la economía.