Una intensa actividad en la superficie del Sol puso en alerta a científicos de todo el mundo. Una gigantesca eyección de masa coronal (CME), provocada por una reciente explosión solar, podría rozar la Tierra este viernes 16 de mayo, según informes de agencias como la NASA y la NOAA.
El fenómeno fue descrito como una estructura en forma de "alas de ángel" o "alas de pájaro", que se extiende por casi un millón de kilómetros en el espacio.
¿Qué se sabe hasta ahora?
La especialista en clima espacial Tamitha Skov indicó en sus redes sociales que el impacto directo es poco probable, pero "podríamos ver la estela de la estructura pasando cerca de la Tierra". Otro experto, conocido como Halo CME, se preguntó si "el Sol está despertando nuevamente", tras una llamarada reciente de gran magnitud.
Ya se registró una potente erupción solar
Este evento se suma a una erupción solar de clase X2.7, detectada el miércoles 14 de mayo a las 04:25 (hora del este), una de las más intensas en los últimos tiempos. Provocó apagones de radio de alta frecuencia en gran parte del hemisferio iluminado del planeta.
¿Qué es una tormenta geomagnética?
Una tormenta geomagnética ocurre cuando partículas cargadas del Sol —ya sea por una CME o por el viento solar— impactan el campo magnético de la Tierra, generando perturbaciones electromagnéticas.
Las erupciones solares, por su parte, son liberaciones súbitas de energía magnética que pueden durar desde minutos hasta varias horas, dependiendo de su intensidad.
Posibles efectos si la CME roza la Tierra
Aunque se estima que el impacto directo de esta CME será bajo, una tormenta geomagnética de intensidad moderada o fuerte podría tener las siguientes consecuencias:
- Electricidad: riesgo de sobrecargas o apagones en redes eléctricas.
- Comunicaciones: posibles interferencias en GPS, señales de radio y telecomunicaciones satelitales.
- Satélites: alteraciones temporales o daños en satélites en órbita baja.
- Aviación: posibles desvíos en vuelos sobre regiones polares por afectación de sistemas de navegación.
- Auroras boreales: posibilidad de ver auroras en latitudes donde no son habituales.
Vigilancia y monitoreo en curso
Observatorios espaciales internacionales mantienen vigilancia permanente sobre el comportamiento del Sol. Aunque no se ha emitido una alerta de emergencia, se recomienda prestar atención a las actualizaciones de fuentes oficiales.
El aumento de la actividad solar en los últimos meses refuerza la importancia de monitorear estos eventos, que podrían impactar en sistemas tecnológicos clave.
¿Qué hacer ante una tormenta solar?
Actualmente, no se recomiendan medidas específicas para la población general. La protección de infraestructuras críticas —como redes eléctricas, telecomunicaciones o sistemas satelitales— está en manos de agencias especializadas.
Lo que se sugiere, es mantenerse informado a través de medios oficiales y científicos confiables, especialmente si se depende de sistemas de navegación o comunicación sensibles.

