Los seres humanos nos comunicamos de distintas maneras. Está claro que hablar es la forma principal que tenemos, pero nuestros gestos también transmiten información. Por eso en El Interactivo, lunes a viernes de 12 a 14 por Ciudadano News, conversaron con Hugo Lescano, director del Laboratorio de Investigación en Comunicación No Verbal para que explique cómo se comunica el cuerpo.
“Cada gesto que hacemos le cuenta a la persona con la que estamos hablando cómo nos sentimos, cuáles son nuestras emociones. Con las palabras podemos decir lo que queremos pero el cuerpo va a señalar con algún gesto, con alguna postura efectivamente cuál es la emoción que tenemos, más allá de lo que estemos diciendo”, comentó.
Luego, ante la consulta si esto se puede reconocer también en comunicaciones virtuales, remarcó que “en el Zoom la comunicación también impacta como si estuviéramos persona a persona porque esta es una réplica de una comunicación interpersonal, con la ventaja que tenemos la cara de la persona a 30 centímetros de nosotros”, y luego recalcó que “en un zoom podemos elegir ampliar la cara para observar las expresiones de una manera que quizás frente a frente no podemos hacer por una cuestión de pudor o de filtro social, no podemos estar tan cerca de las caras de las personas”
Pero no solo el rostro y sus gestos comunican, también las manos son claves: “generalmente durante la pandemia nos acostumbramos a ver solo la cara de la persona como foto carnet y la persona no muestra las manos, por eso decimos si vamos a influenciar, a comunicar tenemos que mostrar una mano, levantar una taza, tomar agua o algo porque cuando nuestra especie no ve las manos por el lapso de 1 minuto se genera desconfianza del otro lado”.
El caso Jey Mammon
Durante la entrevista, los conductores Fernando García y Alejandro Álvarez le consultaron sobre el video que publicó Jey Mammon. Lescano analizó: “Hay que tener en cuenta que cuando hacemos una análisis de video, lo que tenemos que verificar son algunos datos de la persona".
"De Jey Mammon teníamos mucha información, porque hay muchos videos de él conduciendo, así que podíamos conocer previamente el parámetro de la comunicación de él para en este video hacer una comparación".
"Hay que analizar no solo el gesto. Por ejemplo: hay que pensar que esta cámara la puso él, por la cual la incomodidad que tiene cualquier persona frente a una cámara acá hay que descartarla, más allá de la tensión. Él estaba grabando por iniciativa de él. Van a ver que hay gestos que son muy contundentes, por ejemplo como maneja su lengua"
"El comienza el video sacando la lengua hacia adelante y no lo vuelve a hacer durante los 7 minutos que dura el video. Lo hace una o dos veces, lo que vemos que no es un tic. Sacar la lengua hacia adelante en una conversación, no en cualquiera, en una historia que está contando, donde se está defendiendo, ese es un código de contradicción cuando hablo de mí, ahí es donde tenemos que poner el foco de la atención”.
Luego, añadió: “Jey Mammon dijo en el video que ese era el día quizás el de mayor angustia. Yo me pregunto: ¿por qué razón él tenía los hombros elevados, el torso expuesto? La angustia, el cerebro lo que hace es la transforma en una angustia con una postura: los hombros deberían estar vencidos y el cuerpo hacia adelante o por lo menos encorvado y no hay ninguna postura de angustia".
"Lo que sí hay es una postura en referencia a una persona que viene a dar una explicación y que trata de convencernos. Esa postura que usa él, es la postura de una persona en una entrevista de trabajo”.
Al mismo tiempo, aclaró que "ser buen actor no colabora para poder esquivar este tipo de gestos. Cuando hablamos de nosotros mismos y tenemos que defenderos de algo tan grave y estamos en una situación de encrucijada dejamos de ser actores para ser humanos".
"En el caso de Jay Mammon se vio un poco más la habilidad que tiene frente a la cámara en la entrevista que le hizo Jorge Rial”, pero aclaró que “distinto es el video que publicó. Fue una mala idea de parte de quien lo haya propuesto” y agregó: “este video es la peor estrategia del mundo. El habla victimizándose cuando la sociedad entera considera que él no es la víctima".
"Además, su cuerpo lo traiciona en varias oportunidades. Siempre que decía “yo nunca abusé” o “yo nunca violé” asentía. Es un código de sentimiento: es muy difícil decir que sí con la cabeza mientras se dice nunca. En todo caso se hace que no con la cabeza y el gesto ilustrador manual. Entonces ahí vemos cómo las emociones pueden ir en contra de lo que está diciendo”.
El uso en el marco de la Justicia
“Hace pocos meses fui convocado como perito en el caso María Marta Belsunce y fui el responsable de hacerle la entrevista a Nicolás Pachelo y entre otras preguntas, preguntarle: ¿Nicolás, mataste a María Marta Belsunce? Lo que había que lograr era verificar la congruencia. En la ciencia no hablamos de “verdad y mentira” porque no es un objeto de estudio, la verdad o la mentira le importa más a la moral religiosa".
"La gente entonces dice, ¿está bien mentir o está mal'. Desde la antropología la mentira es una estrategia de supervivencia, mentimos porque es imposible vivir diciendo la verdad todo el tiempo. La mentira no siempre es algo negativo”, comentó.
“En el caso de Pachelo yo presente el peritaje durante tres horas señalando los códigos de la congruencia, demostrando científicamente que Pachelo estaba siendo totalmente honesto cuando decía: “yo no tuve nada que ver con eso”. La Justicia tomo como herramienta de evidencia el peritaje a Pachelo, no solo el peritaje sino otras evidencias, pero suma a las causas judiciales, al igual que el de ADN, el de balística”.
Por último, Lezcano aseguró, al mismo tiempo, que no hay una definición exacta de los que se podría llamar 'la cara de un mentiroso': “Hay ciertos mitos. La mentira no tiene un idioma universal. Doy un ejemplo: tirar el cuerpo hacia atrás, a veces conversas con alguien, le decís algo y la persona tira su cuerpo hacia atrás".
"En comunicación no verbal conocemos que nuestro cerebro nos invita a alejarnos de la persona que está diciendo algo con lo que no estamos de acuerdo. Por ejemplo, nos invita a algo que no nos gustaría participar y cuando nos invita le decís: bueno dale, un día de estos hacemos algo y nos vamos hacia atrás, ese ejemplo, tirar el cuerpo hacia atrás en sí mismo no tiene algo negativo, pero si yo estaba diciendo que me encantaría juntarme con esa persona y al mismo tiempo voy hacia atrás, ese mismo código se transforma en un código de la mentira o de la contradicción”.