La Pampa de Nazca, en el sur de Perú, ha sido durante décadas el epicentro de un misterio arqueológico que parecía imposible de resolver por completo. Desde que comenzaron los primeros hallazgos científicos en la década de 1920, el mundo quedó impactado por figuras gigantescas que solo pueden apreciarse en su totalidad desde el cielo. Sin embargo, lo que durante un siglo fue un trabajo lento y manual, hoy ha dado un giro radical gracias a la tecnología de vanguardia.
La IA duplica el mapa de la civilización Nazca
El avance más significativo ocurrió entre finales de 2024 y mediados de 2025. Un equipo liderado por el arqueólogo japonés Masato Sakai, de la Universidad de Yamagata, en colaboración con IBM Research, anunció que el uso de Inteligencia Artificial permitió identificar cientos de nuevas figuras en tiempo récord. Mientras que al ojo humano le tomó casi 100 años catalogar unas 430 figuras, la IA logró detectar 303 nuevos geoglifos en solo seis meses de análisis.
Este ojo tecnológico analizó miles de fotografías aéreas de alta resolución, encontrando patrones que habían pasado inadvertidos por la erosión y el paso del tiempo. A diferencia de los famosos dibujos gigantes como el Mono o la Araña, estos nuevos hallazgos son mayormente geoglifos de relieve, más pequeños y detallados, que representan una realidad mucho más humana y, en ocasiones, cruda.
Los impactantes hallazgos de 2024 y 2025
La investigación no se detuvo y durante el 2025 se confirmó el descubrimiento de otras 248 figuras adicionales, elevando el total de geoglifos conocidos a casi 900. Estos nuevos trazos se ubican principalmente en las laderas de los cerros y a lo largo de antiguos senderos que conectan con el centro ceremonial de Cahuachi.
Lo que la IA ha revelado es un misterio de carácter ritual: muchas de estas figuras muestran escenas de la vida cotidiana y ceremonias religiosas. Entre los hallazgos de 2025 destacan:
Imágenes de sacrificios: se identificaron representaciones de sacerdotes sosteniendo cabezas decapitadas.
Escenas de pastoreo: numerosas figuras de llamas y camélidos domesticados, lo que refuerza la idea de que estos caminos eran rutas de intercambio.
Figuras humanoides: seres con tocados extraños y formas abstractas que flanquean los senderos.
Cómo se reconstruyó el mapa de Nazca
Para entender cómo llegamos a este nivel de detalle, podemos resumir el proceso de descubrimiento de la siguiente manera:
- Captura de datos: se realizaron vuelos con drones y aviones equipados con cámaras de alta resolución para mapear cada centímetro de la pampa.
- Entrenamiento de la IA: se enseñó a los algoritmos de IBM a reconocer las sutiles diferencias de color y relieve que indican la presencia de una línea hecha por el hombre.
- Identificación de candidatos: la IA señaló más de 1.300 puntos de interés que podrían ser potenciales geoglifos.
- Verificación de campo: los arqueólogos caminaron por el desierto para confirmar uno por uno los hallazgos señalados por la máquina.
- Interpretación cultural: se determinó que los dibujos pequeños servían como "señalética" ritual para los caminantes, mientras que los grandes eran ofrendas para ser vistas por sus dioses desde lo alto.


