A través de técnicas modernas, y en una investigación forense inusual, un equipo de profesionales determinó que las heridas letales identificadas en un cráneo humano, cuya huella más obvia son los dos orificios muy juntos que están ubicados por encima del ojo izquierdo, fueron "provocadas por dos impactos separados de un mismo objeto, con trayectorias levemente distintas", que se produjeron alrededor del momento de la muerte del sujeto, ocurrida unos 430 mil años atrás.
Un cráneo de 430 mil años
El estudio, mencionado por la publicación NCYT de Amazings, lo llevó a cabo un equipo encabezado por Nohemi Sala, del Centro Mixto UCM-ISCIII de Evolución y Comportamiento Humanos, en Madrid.
El centro mencionado depende de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), en España.
Según los autores del estudio, que se publicó en la revista académica PLoS ONE, es muy poco probable que las heridas se produjeran como consecuencia de una caída.
Todo apunta a que fueron el resultado de dos golpes asestados con el mismo objeto, que cumplió la función, prevista o improvisada, de arma. Esto llevó a Nohemi Sala y sus colegas a interpretar el suceso como "un acto de agresión interpersonal deliberado y letal".
El cráneo procede de la Sima de los Huesos, en España, y se hizo famoso en 2015 al ser considerado una evidencia forense del que podría ser el caso de asesinato más antiguo conocido de la historia humana.
Redactada con material publicado por NCYT Amazings

